En milpa: El fútbol en tiempos del cólera

By at 15 March, 2011, 11:18 am

Partido entre Carmelita y Saprissa algún tiempo atrás

“Estamos muy emocionados, don Minor se reunió con el equipo hoy y les dio la noticia (que jugarían en primera división sustituyendo a Liberia Mía). Los jugadores aplaudían, unos lloraban” Dixie Segura, Gerente General de Barrio México.

La mayoría de aficionados al fútbol costarricense lo desconoce, pero no todos los jugadores en nuestro país padecen de estrellitis. Hay una especie con características mucho más austeras. No tienen nada de Hummers, Audis o Mazdas en los parqueos de los estadios. En realidad la mayoría no tiene automóvil y viajan en bus (o a pie) para llegar al estadio local el día del partido. Y no se trata solo de jóvenes recién ascendidos del alto rendimiento. Son también jugadores maduros con responsabilidades familiares adquiridas. Sus salarios no se comparan en nada con los ingresos de las figuras más reconocidas de Saprissa y Alajuelense.

Además de una necesidad de trabajo, los mueve el amor al deporte. Posiblemente ganarían más si se dedicaran a otras actividades pero mantienen su esperanza en jugar y sobrellevar una carrera deportiva. Tal vez descuidaron los estudios por ir a los entrenamientos, posiblemente algunos se sientan incapaces de desempeñar otra labor alejados del fútbol.

Esos que soportan derrota tras derrota los insultos de aficionados fervientes que ni siquiera conocen un poco de su historia, de los sacrificios, de la ilusión y del fracaso. Que a pesar de las adversidades jornada a jornada deciden abstraerse de la realidad y retar a los más poderosos dentro de la cancha. Disputar el campeonato tiene otro significado para esta gente, y sin embargo son ellos quienes dan verdadero sentido a la competición. Aunque no se les valore.

Santacruceña, AD Guanacaste, Santa Bárbara y recientemente Liberia (nombre artístico Barrio México) son algunos de los equipos que han desaparecido de la Primera División por fracasos administrativos. La irresponsabilidad dirigencial entre los dueños de Barrio México, Brujas (Minor Vargas) y Liberia Mía (Mario Sotela) construyendo castillos de arena, les ha causado graves daños a muchas familias. Han jugado con sus ilusiones y esfuerzos para luego dejarlas naufragar en incertidumbre. Lo que hicieron (o hacen) es a vista y paciencia de los entes reguladores del fútbol costarricense que no lograron detener a tiempo la bola de nieve. Algunos también miraron con displicencia y desconfianza los movimientos realizados por esos individuos sin siquiera imaginar que lo peor estaba aún por llegar.

No son buenos tiempos para el fútbol costarricense. Por cada noticia positiva, hay dos o tres malas que deterioran aún más la imagen del deporte con más seguidores del país. Lo peor es que lejos de aclarar los nublados del día, se avecinan otras disputas en este campeonato de telenovela. Si bien es cierto se aprende de estos errores, es a un muy alto precio, con consecuencias aún inmensurables.

Si todo esto va a servir para limpiar las irregularidades de la competición, enhorabuena. Pero no puede pasar desapercibido quienes son las verdaderas víctimas en este mejengopoly.

Foto: Wha’ppen

En milpa es una sección del blog TDJ para tratar temas realacionados con el fútbol pero alejados de la táctica, formaciones y estrategias.

En milpa es un costarriqueñismo que significa offside o fuera de juego. “¡Ese solo en milpa pasa!”

Categories : En milpa | Fútbol Nacional | Primera Division


No comments yet.

Sorry, the comment form is closed at this time.